Warning: mysql_query(): Access denied for user 'gunnerxx'@'localhost' (using password: NO) in /home/gunnerxx/public_html/cache.php on line 113

Warning: mysql_query(): A link to the server could not be established in /home/gunnerxx/public_html/cache.php on line 113

Warning: mysql_fetch_object(): supplied argument is not a valid MySQL result resource in /home/gunnerxx/public_html/cache.php on line 113
 Megapost Sexo anal, hermosas señoritas cogidas por el culo - SexAdictos.XXX


Posteado por:
fotosporno
Gold User



Megapost Sexo anal, hermosas señoritas cogidas por el culo

Fotos de sexo amateur con consoladores, bolitas, arnes, acabadas en el culo, culo bien abierto y dilatado, fotos de iniciacion anal, pendejas cogidas con pijas grandes por el orto, morochas y rubias empomadas por el culo.



Algunas amateur (las menos) y vergas grandes y duras penetrando el ano dilatado de hermosas actrices porno, tambien un video imperdible de sexo y sobre todo mucho sexo anal donde un fisicoculturista se coge una actriz xxx hermosa de culo precioso e igual concha y carita y para terminar un relato erotico con mucho sexo anal.




Fotos xxx Sexo Anal



































































































---------- ---------- --------------------















El relato erótico que sigue a continuación no tiene relación con las fotos porno del post.














Mi sorpresiva fiesta de cumpleños

Minifalda negra, medias de red, tacos altos negros, musculosa negra, y una sugestiva tanga roja y negra, con cintas y moño adornando mis curvas…

Así me preparaba a pedido de mi amor para una sorpresiva fiesta de cumpleaños….
Me pasa a buscar en su auto, me siento adelante y me recuesto en su falda… sonrisas… silencio, sabia que alguien mas venia atrás pero no me animaba a mirar…
Mientras manejaba tomo un antifaz de los que dan en los aviones, me lo coloco con lo que no pude ver nada y me dijo usted hoy será victima de nuestro placer si se equivoca será duramente sancionada y si se porta bien tendrá recompensas altamente placenteras… mientras me subía la minifalda y metía su mano en mi concha…
Fue así como me empezó a correr una mezcla de miedo y excitación…
Ya estas mojada… mira que rico lo que tengo para vos amigo… viste?, te lo imaginabas? Que te parece? Y cuando escucho la tercera voz tímida y concisa… acompañada de una risa perversa y libidinosa… con mis ojos vendados y todos mis sentidos en estado máximo de alerta… sintiendo a la vez crecer mi excitación, mojarme cada vez mas con pocas palabras por decir, sentí la plena necesidad olvidarme del mundo y entregarme al placer…
Hasta ese momento a pesar de que estaba vendada era consciente de la distancia que habíamos recorrido, expectante, caliente, mi mente no se había cedido su estado de alerta aunque mi cuerpo se desarmaba regalándose..
Mírala, mírala que bomboncito le decía a su amigo, tócala, mira lo que se puso para nosotros… y entonces el invitado toma mi mano, suavemente, queriendo serenarme y raramente al sentir su calor y suavidad mi alerta disminuyo… aunque sus palabras y sonrisas seguían siendo terriblemente libidinosas…
Súbitamente la mano que estaba en mi concha comenzó a moverse mas rápido y profundo, me gustaba, me mojaba cada vez mas mientras fregaba mi cabeza en la pija de mi hombre y con mi mano izquierda trababa de tocarla. En ese momento ya estaba entregada, muy ardiente, mi cuerpo necesitaba ser tocado por todos lados, mis tetas necesitaban ser estrujadas, estaba convencida que era mi hombre el que acariciaba mi concha… mi mano derecha que aun era sostenida por nuestro amigo y repentinamente fue llevada hasta a su verga… y ahí pude sentirla dura, erecta, prometía un excelente pedazo de verga… lo acariciaba, apretaba, y recién en ese momento me doy cuenta que quien acariciaba mi concha no era mi hombre sino su invitado…
Risas, gemidos, ya no tenia ni noción por donde íbamos, desesperada, mojada… aparece mi primer orgasmo, ahí tirada en el asiento, abierta de piernas, estimulada por la idea de que alguien viera por el vidrio a una mujer vendada tomada por dos hombres que la manosean y se sirven de ella…
Ya en nuestro refugio me bajaron del auto vendada, debía confiar en ellos… ellos me dirigían y guiaban mi paso… me encantaba la idea de no ver nada… mis sentidos en máxima alerta… sacaron mi campera, se acomodaron y de repente una mano toma mi espalda me da vueltas y comienza a besarme profundamente, tímidamente entro en su boca y al sentir que me gusto comienzo a responder su impulso voraz de comerme…
Se acerca mi hombre, sigo vendada… me encanta, y entre los dos comienzan a tocarme, a fregarme, a besarme, a apoyarme su verga en el cuerpo… cuanto placer… me encanta… me sacan la remera… me acarician, fregan mis pechos, sacan mi minifalda, y quedo en ropa interior, medias y tacos altos, vendada, alucinante… mi hombre le decía mira que bombón, mira que hermosa cola tiene, mira que traviesa el moñito que tiene en su cola, y me besaban uno atrás el otro adelante, alternadamente mientras nos fregábamos y acariciábamos.
Aun ellos seguían con ropa así que empecé a ayudarlos a quitárselas, quería sentir la piel de nuestro invitado, sentir en mi pecho la piel de mis hombres…
Ya desnudos, me sentaron sobre la cama, yo sin poder ver nada… se me acerca una mano que dirige mi cara hacia su verga… uhhh que rico, de cabeza gruesa, y cuerpo largo, comencé a comérsela y otra mano se me acerca y direcciona mi mano izquierda hasta su verga…. Queremos saber si hiciste bien los deberes, que pija te estas comiendo??? Cual es la mía… y sin sacar mi boca de la pija de nuestro invitado cachetee la pija de mi hombre…. Sonrisas… placer… no se si algún día en estado máximo de locura podría llegar a desconocer a mi hombre, sus olores, su piel, su pija, sus huevos, sus manos, su boca, sus labios carnosos… amo ese cuerpo y el placer que me sabe dar… adoro la conexión inexplicable que existe entre nosotros, admiro la forma en que me ha hecho crecer como hembra enseñándome a disfrutar cada centímetro de mi cuerpo y otorgándome la plena libertad de saber que siendo suya nuestros únicos limites son los deseos de ambos.
Así, con antifaz, obediente, en espera de placer, con un cuerpo que transmite todo lo que recibe.... Dispuesta a complacer y recibir mágicamente lo que mis hombres tenían para darme.... continúa mi regalo de cumpleaños.
Pronto me recostaron en la cama, mi antifaz seguía en su lugar, mis sentidos seguían expectantes queriendo predecir lo que seguía... Mis piernas abiertas y colgando, mi torso sobre la cama... De repente comenzaron a lamerme la concha bien mojada, movimientos circulares en mi clítoris, lengua penetrante en mi concha, humedecían sus dedos con saliva y comenzaban a dilatarme el orto....
Mis hombres eran pijudos y la consigna era: solo si entraban 3 dedos en mi ano sin inconvenientes seguirían por más.... Uno en mi concha, y la otra pija a mi derecha devorándomela todo lo que podía... Queriendo llegar hasta los huevos... Esa hermosa, ancha y de dulce sabor: la pija de mi hombre....
Muy caliente, con gestos de inmenso placer... Mi cuerpo pedía ser clavado.... Mi hombre le dice a su amigo que mi cuerpo pide pija.... Y así de piernas arriba, muy humedecida nuestro amigo clava su pija dura y larga en mi concha agarrándome de las caderas para golpear profundo y que todo quede adentro.... Uhhh cuanto placer... Mi hombre a mi derecha con su pija en mi boca... Mirando el gozo de su mujer... Me fascina.... Pegaba duro, muy duro, profundo, golpeaba al fondo de mi concha... Cuanto placer saberte bien clavada y tomada por el hombre.... El cuerpo y la mente desesperan.... Espasmos, las piernas no responden irrumpe un majestuoso orgasmo y mis hombres sedientos, felices, satisfechos porque su hembra lo esta....
Quiero que me montes dijo nuestro amigo, se acostó y yo de medias de red y tacos me senté sobre su pija.... Y así empecé a cabalgarlo.... Tirate para atrás me decía.... Y tirandome para atrás mi hombre me tomaba de las manos y yo desesperada buscaba su pija.... Es increíble como el cuerpo pide ser devorado, sentís la necesidad de ser manoseada por todos lados....
Vos tirado en la cama, era tu turno... me ordenaste que vaya arriba y te cabalgue como a vos te gusta.... Siiiii vos disfrutando de la imagen mía... Arriba, meneándome sobre tu pija, mirando a tu amigo diciéndole este es mi bombón.... Comiéndote la boca de a ratos, tocándote los huevos mientras me muevo... Así viene una de tus deliciosas y enorme acabada....
Luego me recosté en la cama dándole la espalda a nuestro amigo, mi hombre le pregunta una vez más: te gusta esa cola??? Risas me mira y me pregunta se la damos??? Y con una sonrisa traviesa le contesto solo si vos queres.... Mi orto es de mi hombre, otros podrán usar mi concha... Pero solo el mi orto, el y solo á quien el se lo quiera regalar....
De costado, colita parada, nuestro amigo saliva sus dedos y los mete en mi orto y sin tanta vuelta mete la cabeza gorda de su pija... Uhhh irrumpe ese dolorcito placentero mortal para mí.... Rompiéndome el orto, clavando suavemente y subiendo de a poco la intensidad... Mi hombre mirándome con placer.... Mirando el placer de los dos.... De repente golpea duro y toda su pija abre mi orto quedando toda adentro... Hayyyy grité y mi amigo me mira sonriente expresando sus ganas de hacerlo!!!! Necesita hacerlo, dijo… Risas y gemidos… Otra terrible acabada me irrumpe... indescriptible placer...
Apenas repuesta mi hombre me ordena levantarme y sentarme sobre la pija de su amigo, enterrada por el orto... Me acomodan y el intenta meter su enorme pija por la concha... Que placer cuando apenas entraba... No le quedaba espacio para meterla, la pija grande del orto le quitaba lugar y yo lo miraba placenteramente y desesperada por mas...
Lo intentamos al revés de esa forma tendríamos mejor posición... El tamaño de las vergas dificultaba la penetración pero aun así es lo máximo.....sexualmente me mata!!!!
Luego mi hombre me lleva al borde de la cama y comienza a darme por la concha... Siiiii vos ahí.... Me encanta mirarte a los ojos en todo momento y ver tu expresión, libidinosa, orgullosa, y controladora... Tu amigo me gira la boca y me pide que se la chupe.... Y yo dispuesta a complacerlo y comerme su pija, se la chupo me agarra la cabeza y me pide por favor me la trague entera.... Dispuesta a servirle bajo mi lengua y empujo fuertemente hacia el fondo de mi garganta... Que placer... Poder... Esclava de mis hombres... Arcadas, lágrimas... Salivaba y lubricaba más la pija para complacerlo y tragármela toda!!! Eso era lo que el deseaba y se lo estaba dando… con sus manos empujaba mi cabeza para cogerme bien la boca y ser atragantada por ella. Te acuestas a mi derecha y me miras... Me saboreo y te miro a los ojos... Sabes lo que te pido, es mágico, te sonreís y tu cara me transmite "y… si a vos te gusta"... Y te acercas a comerme la boca con gusto a pija de otro.... Alucinante!!!
Un baño juntos, risas, suspiros, descanso!!!
Volvemos a la cama... Venia el postre!!! Helado... Dejaban caer helado sobre mi concha, nuestro amigo la saboreaba entera, vos me comías los pechos y la boca, yo tu pija llena de banana split uhhhhhh mortal.... No podía ni hablar.... Mi clítoris frioooo mi concha también... Pero bien jugosa.... Tu amigo quiere que me toque y la caliente, obedezco su orden.... Y ahí me vuelve a clavar.... de costado el atrás mío… haciendo una tijera, me tomaba de la cintura y empujaba duro, y con su pierna fregaba mi clítoris y yo salvajemente me pajeaba sobre ella… risas libidinosas… acaríciate me ordena… y mirándolo a los ojos sintiendo sus gestos de gozo me masturbo para el mientras me clava fuertemente…. Siiií.... No quiere que pare de tocarme… mi clítoris duro estalla y sonrientemente me lleva la mano mas abajo...quería que le toque la pija mientras me clavaba.... Siiií eso es, así…, me decía... Me miraba con terrible placer.... Otro hermosoo polvo!!!! Nuestro amigo muerto de placer....
Me mandas a bañarme, estaba llena de helado... Se quedan en la cama... Charlando... Yo disfruto de una hermosa ducha.... Vuelvo a la cama, al medio de ustedes.... A mimarlos, a reírnos satisfechos, pensaba que la noche había terminado, mi cuerpo sentía levemente el cansancio… pero mi espíritu no se había rendido…
Mágicamente viene otro postre que amo, chocolate y comemos los tres, y nos devoramos la boca llena de chocolate...., yo no paraba de mirarte, tu cara tenía algo especial, tus ojos transmitían amor y plena satisfacción....
Me acomodaste y así cara a cara empezaste a puertear mi orto.... adoro darte el culo, se que lo disfrutas plenamente, te apoderas de mi, soy tu hembra en el estado mas brutal, tu puta, adoro sentirme tu esclava, adoro sentir un tenue y mágico dolor de entrega profunda hacia vos… Que lindoooo me gusta muchísimo que lo poseas.... Y decías me encanta hacerte el orto, es mi orto... Y me dabas duro y nos mirábamos fijamente a los ojos.... Otra vez no podía más... Mis piernas temblando... Escalos fríos corriendo por mi cuerpo.... Así juntos me vaciaste a gritos toda tu leche en mi orto!!!
Otra ducha, mientras me baño inspecciono mi concha enrojecida e inflamada, mi orto aun esta abierto… puedo sentir las pequeñas fisuras, inflamado… me fascina saberme puta bien cogida…
Al día siguiente te quedan los maravillosos recuerdos de una noche de terrible placer, el cuerpo duele, esta cansado, molestan las articulaciones y lo mas hermoso al sentarte sentís la placentera molestia de tu concha y orto inflamados testigos de una hermosa penetración de dos pijas colosales.
Y si les gusto quiero que me lo demuestren.... votenme!!!

El relato erótico es de todorelatos.com/relato/106973/












Videos porno de sexo anal





















Such a soft ass has to be fucked

























La rubia se lo pasa teta con el mandingo
Link: http://embed.redtube.com/player/?id=368768&style=redtube
































Relato erótico: “Mi prima venía a preñarse y salió con el culo roto” (POR GOLFO)

La vida te da una campanada cuando menos te la esperas. Aunque la mayoría de las veces esas sorpresas suelen ser una putada, en otras ocasiones son experiencias inolvidables. Ese fue el caso que os voy a narrar.
Hace cinco años estaba en la clínica de fertilidad que fundé con otros socios cuando de pronto recibí una llamada de mi santa madre en la que tras las típicas preguntas de cómo estaba y si había engordado, me soltó que mi prima Luisa necesitaba de mi ayuda.
-¿Qué le pasa?- pregunté un tanto molesto porque al mencionarla recordé al estafador con el que se había casado y por eso asumí que me iba a pedir dinero.
Pero resultó que estaba equivocado. Por lo visto, no podía tener hijos y como los tratamientos de fertilidad eran caros, había pensado que al ser familia le haría un precio especial.
-No te preocupes, mamá- respondí- le haré un buen descuento.
Mi respuesta lejos de tranquilizarla, sacó de las casillas a mi progenitora que echándome una típica bronca materno-filial, me prohibió que le cobrara ni un euro.
-Es tu prima y a la familia no se la cobra- sentenció bastante de mala leche.
Por mucho que le expliqué que un tratamiento llevaba acarreado una serie de costosas pruebas, no conseguí convencerla.
-Ganas mucho dinero y ella no.
La cerrazón de mi vieja fue tal que me hizo prometerla que iba a hacerla caso.
-Tú ganas, mamá- respondí enojado pero incapaz de llevarle la contraria a la que me había dado la vida.
El resto de la tarde me la pasé refunfuñando y de mal humor. Ni siquiera el día a día consiguió sacarme de la cabeza que el siguiente lunes tendría a Luisa y a Manuel de okupas en mi consulta.

La pareja aterriza en la clínica.

Tal y como habíamos quedado, ese par llegó a la clínica a las diez de la mañana. Como deseaba terminar el asunto cuanto antes, nada más informarme mi secretaria de su presencia, les hice pasar a mi despacho. La primera en entrar fue mi prima y tras ella el imbécil de su marido.
“Sigue estando buena”, me dije al comprobar que llevaba los treinta y cinco con entereza y que los años no habían hecho mella en su estupendo trasero. En cambio, Manuel parecía un cerdo cebado. Con más de cien kilos, ese capullo estaba tan avejentado que me hizo suponer un consumo desmesurado de alcohol.
Tras los saludos habituales, entré directamente al trapo explicándoles que antes de nada debíamos averiguar el motivo por el que no podían tener descendencia y que para ello debía de hacer una serie de pruebas.
-La estéril es Luisa. Los Sánchez-Puello somos muy machos- protestó ese idiota al pensar que ponía su hombría en cuestión.
Mordiéndome un huevo, le expliqué que por estadísticas no había diferencia entre hombres y mujeres a la hora de problemas de infertilidad y que por eso tenía que obtener una muestra de su semen para ser analizados.
-Joder, haber empezado por que la prueba era en que me hiciese una paja. Había pensado que me ibas a meter un dedo por el culo.
“Más quisieras”, pensé molesto y en vez de expresarle mi disgusto, sonreí y le di un botecito para la muestra.

Para que os hagáis una idea precisa de lo gilipollas que es ese majadero, al coger el recipiente, soltó una carcajada diciendo que necesitaba al menos otros dos para recoger toda su cosecha. Haciendo como si no lo hubiese oído, me dirigí a mi prima y le expliqué que lo primero que iba a hacer era hacerle un reconocimiento físico.
-¿Vas a ser tu quien me lo haga?
-Sí, ¿Por qué lo preguntas?
Bastante avergonzada, Luisa me confesó que le daba corte quedarse en pelotas frente a mí. Por lo visto su ginecólogo era mujer y no había caído que en mi clínica, yo era el que hacía las revisiones.
“Esto es el colmo”, pensé y tratando de tranquilizarla, le dije: -Si quieres que se quede Manuel-.
Al estúpido no le hizo gracia quedarse pero aceptó cuando mi prima se lo pidió casi llorando. Siguiendo, mis instrucciones, Luisa pasó tras el biombo que había en la consulta y se desnudó para la revisión. Debió de resultarle difícil porque tardó más de lo acostumbrado en salir con la bata.
Al levantar la mirada de mis papeles, descubrí alucinado que sus pezones se marcaban bajo la tela azul.
“¡Menudos pitones!”, exclamé mentalmente aunque de mi garganta solo salió un “Siéntate aquí”.
Venciendo su timidez, se acomodó en su silla mientras su marido leía el periódico en el móvil.
-Necesito que te abras la bata para explorarte los senos- le dije profesionalmente.
El rubor que apareció en sus mejillas fue una muestra clara de su sofoco pero como no podía negarse, sin ser capaz de mirarme a los ojos, desabrochó la tela dejándome contemplar por primera vez en mi vida esos dos monumentos.
“¡Tiene unas tetas de campeonato!” sentencié en silencio mientras me ponía los guantes de látex.

Siguiendo estrictamente el protocolo, le expliqué que iba a examinar su pecho en busca de algún problema.
-¿Te parece bien Manuel?- preguntó a su marido pero este ni siquiera la contestó al estar enfrascado leyendo un diario deportivo por internet.
Al no recibir respuesta, me dijo que continuara. Lo que no me esperaba fue que al palpar sus pechos, Luisa se mordiera los labios para no gritar.
-¿Te duele?- pregunté al verle la cara.
-No- contestó ya totalmente colorada.
Extrañado pero siguiendo la rutina, incrementé la presión buscando algún tumor. Mi prima emitiendo casi inaudible gemido, respondió al toqueteo de mis dedos mientras el atontado de su esposo seguía fijamente leyendo el último traspaso del Real Madrid. Fue entonces cuando la miré y descubrí en sus ojos una mezcla de deseo y de vergüenza.
“¡Se está poniendo cachonda!”, medité al ver que involuntariamente separaba sus rodillas.
Como todavía no estaba convencido y mantenía un poco de cordura, me repetí que debía tener cuidado y no hacer ninguna tontería. El problema vino cuando dando por terminado el examen de sus pechos, debía comenzar a reconocerle la vagina pero al levantar la sabana que cubría su sexo, me encontré que lo tenía totalmente encharcado.
“¡Mierda! ¡Se va a armar!”, me dije temiendo que Manuel se diera cuenta del estado de su mujercita.
Afortunadamente el muy imbécil estaba a por uvas y por eso me atreví a explicarle que debía hacerle una ecografía pélvica. La reacción de mi prima me hizo dudar porque separó sus muslos sin dejar de sonreír.
Tratando de parecer que no me había enterado, deslicé mis manos por su vientre para intentar encontrar alguna molestia en la zona de la matriz. Desgraciadamente, Luisa al sentir que mis dedos se acercaban a su vulva, pegó un gemido.
-Lo siento- le dije tratando de enmascarar con esa disculpa el sonido que emitió -¿Quieres que pare?
Nunca escuché su respuesta porque su marido intervino diciendo:
-Tú sigue… Si le duele es que tiene algo mal.
Sin dejarme otra opción, decidí continuar con la exploración y cogiendo el ecógrafo, puse un preservativo en él. Aunque sabía que mi prima estaba suficientemente lubricada, apliqué generosamente el gel sobre su superficie tras lo cual llevando mi otra mano hasta su vulva, separé sus labios y con suavidad introduje en su interior.
-Ahhh- gimió descompuesta.
Aunque os parezca absurdo, Manuel le recriminó ser tan quejica y de muy mal tono, le ordenó que se callara.
“Será capullo” pensé y queriendo compensar de algún modo a mi prima, susurré en su oído: -Tranquila, esto queda entre nosotros.

Tras lo cual, moviendo mi silla, me coloqué de modo que mis maniobras quedaran ocultas a sus ojos y olvidándome de la función de ese instrumento, lo empecé a sacar y a meter del interior de su coño mientras con dos dedos estimulaba su clítoris también.
-Como es doloroso, no te cortes. Si te duele, chilla- comenté al percibir que Luisa estaba a punto de correrse.
Mi prima usó esa absurda excusa para enmascarar su placer y en vez de decir, “¡Como me gusta!”, berreó diciendo: ¡Me duele!
Su entrega lejos de calmarme, me excitó y sabiendo que caminaba en el filo de la navaja, decidí que esa putilla se corriera otra vez. Incrementando la velocidad con la que metía y sacaba el aparato de su coño, busqué nuevamente su placer.
-¡Arde un montón!- dijo disfrazando su gozo de dolor.
Reconozco que aunque tenía una vasta experiencia, me calentó de sobremanera reírme de ese cretino abusando de la zorra de su mujer en su presencia y forzando al límite su estupidez, le llamé a mi lado y señalando el flujo que manaba el chocho de su mujer, le solté:
-Luisa tiene una infección. Mira la cantidad de pus que sale de su vulva.
El pazguato, no reconociendo ese líquido incoloro y creyéndose a pies juntillas mi explicación, respondió:
-¡Qué barbaridad!
Al no tener límite su estupidez y aprovechando que su esposa se había corrido por segunda vez, volví con él hasta mi mesa y haciéndome su colega, le solté en voz baja:
-Eres un cabrón. Le has pegado a tu mujer una candidiasis.
Ni siquiera intentó negarlo y acojonado por las consecuencias, me preguntó que podía tomar. Sin dudarlo le prescribí un medicamento que le dejaría la verga inservible durante al menos tres meses, tras lo cual y viendo que mi prima ya se había vestido, los cité para el viernes siguiente:
-¿Tengo que volver?- preguntó Manuel con ganas de escaquearse.
-No hace falta siempre que tu mujer traiga la muestra.
En ese momento, ese malnacido me soltó:
-¿Y si me hago ahora la paja en el baño?
-Tú mismo- respondí. –Al terminar, dásela a la enfermera
La alegría que leí en los ojos de Luisa cuando comprendió que vendría ella sola, me confirmó algo que ya sabía. Aunque había prometido a mi madre que no le cobraría ni un euro, pensaba compensar la cuenta con carne y para que le quedara claro a ese pendón, al despedirme de ellos le magreé el trasero.
La muy puta dejándose hacer, me soltó mientras se marchaba:
-De saber que eras tan bueno, hubiera acudido antes a tu consulta.

La segunda vez en mi consulta.

Pasado el tiempo os reconozco que esa semana se me hizo larguísima. Contantemente llegaban a mi recuerdo, anécdotas de nuestra juventud en las que mi prima tenía el papel de protagonista así como imágenes de lo sucedido en mi consulta. Rememorando mis años mozos, recordé que toda mi panda estaba enamorada de ella. Todos mis amigos e incluso yo no podíamos dejar de babear cada vez que nos la encontrábamos en el pueblo.
-¡Que buena está!- era el comentario más oído sobre Luisa en esa época.
Si a esos retazos de mi memoria les sumaba el hecho incontestable de que sin importarle la presencia de su marido se había excitado con mi exploración, el resultado fue que durante esos cinco días, me trajera trastornado su próxima visita.
Al vivir solo, cada noche permití que su recuerdo acudiera a mi mente y olvidándome de que era de mi familia, me pajeé en su honor. Por eso al llegar el día de su cita, estaba ansioso de que apareciera por mi puerta. Para colmo la suerte me volvió a favorecer porque esa mañana mi enfermera me pidió la tarde libre. Su ausencia supondría que cuando Luisa llegara a mi consulta estuviéramos ella y yo solos.
Luisa llegó sobre las seis, como la paciente anterior ya se había marchado, tras saludarla con un beso en la mejilla, la hice pasar a mi despacho. Supe que venía preparada para la guerra porque venía vestida con un sugerente vestido de lino transparente que más que ocultar, ensalzaba sus atributos.
“Está tía quiere acción” pensé y sin más prolegómeno, la hice sentarse.
Actuando como un buen profesional, me puse a revisar su expediente y fue al leer los resultados del análisis del semen de su pareja cuando comprendí cual era el problema. Manuel sufría de azoospermia, es decir, la muestra que nos entregó carecía de espermatozoides.
“Es un eunuco”, me dije descojonado.
Conteniendo las ganas de soltarle a bocajarro la noticia de que ese cretino era estéril de nacimiento, le pregunté:
-Luisa, antes de seguir con las pruebas, ¿Quién de los dos desea un hijo?
Mi pregunta la destanteó y tras pensárselo durante unos segundos, respondió:
-Manuel no quería hijos pero le he convencido de tenerlos.

Al saber que era ella quien realmente lo deseaba, con una sonrisa, le solté:
-Aunque tenemos que esperar el resto de las pruebas, te puedo adelantar que creo que he descubierto el por qué no te has quedado embarazada – y haciendo un inciso, esperé unos segundos para continuar- Tu marido es incapaz de procrear por lo que si los demás análisis me dan la razón, mediante inseminación en menos de un mes puedes quedarte preñada.
Luisa tardó unos momentos en reaccionar. Minusvalorada por su esposo, siempre había creído que la culpa era de ella y por eso le costó asimilar que era de Manuel. Cuando lo hizo el que se quedó sorprendido fui yo puesto que sin decir nada, se levantó y dejando caer su vestido al suelo, me soltó mientras apoyaba sus codos en la camilla:
-¿A qué esperas para inseminarme?
Verla totalmente desnuda y con el culo en pompa, fue el acicate que necesitaba para olvidarme de que además de su primo, era su ginecólogo y con prisas, me desnudé mientras me acercaba a donde ella me esperaba. Al llegar a su lado, separé con mis manos sus dos estupendas nalgas y descubrí un ojete bastante dilatado. El descubrimiento de que Luisa estaba habituada a hacerlo por detrás despertó mi lado perverso y embadurnando mis dedos con el flujo que ya encharcaba su coño, me puse a juguetear con él.
-¡Eres malo!- berreó satisfecha de lo fácil que le había resultado convencerme y moviendo sus caderas buscó que me la follara.
Su calentura era tal que al sentir mis dedos jugueteando con su esfínter, empezó a gemir sin cortarse pidiéndome que la hiciera suya pero obviando sus deseos, decidí que ese trasero iba a ser mío antes. Por eso le introduje uno de mis dedos en su entrada trasera mientras le decía:
-Si quieres que te preñe, primero me tienes que dar tu culo.
-¡Es todo tuyo!- respondió pegando un grito.
Os reconozco que tuve que usar toda mi fuerza de voluntad para no rompérselo a lo bestia . Aunque mi prima se merecía eso y más, decidí hacerlo con cuidado. Usando mis yemas no tardé en relajarlo y entonces decidí embadurnar mi pene con su flujo. Para ello, de un solo golpe la penetré hasta en fondo de su vagina. Luisa al sentirse llena, comenzó a moverse buscando su placer pero dándole un azote le dije que se quedara quieta.
-Perdón pero es que hace mucho que no follo- dijo tratando de disculpar su excitación.
Su confesión hizo que me apiadara de ella y mientras untaba de flujo su ojete, permití que disfrutara con mi verga en su interior. Mi prima al sentirse llena, no dejaba de buscar que acelerara mi paso. Pero cuando sentí su flujo discurriendo entre mis piernas, se la saqué diciendo:
-Me encanta tu culo.
Luisa comprendió mis intenciones y usando sus manos para separar sus nalgas, respondió:
-Úsalo.

Ni siquiera esperé a que terminara de hablar, llevando su cuerpo hacia atrás lentamente fui metiéndoselo lentamente, permitiéndome sentir cada rugosidad de su ano apartándose ante el avance de mi miembro.
-Ahh- gimió al notar mi estoque acuchillando sus intestinos.
Venciendo las ganas que tenía de empezar a disfrutar de semejante culo, esperé que fuera que se acostumbrara a tenerlo en su interior. No llevaba ni diez segundos dentro de su trasero cuando girándose, me miró y me rogó que comenzara a cabalgarla.
La expresión de deseo de su rostro me terminó de convencer y con ritmo tranquilo, fui extrayendo mi sexo de su interior mientras mi prima no dejaba de berrear que me diese prisa. Su calentura le llevó a volvérselo a meter hasta el fondo con un movimiento de caderas.
-Fóllame, ¡Lo necesito!- bramó con desesperación.
La urgencia que escuché en su tono me hizo reaccionar y comencé a galopar sobre ella con un ritmo alocado en el que sus pechos se bamboleaban hacia adelante y hacia atrás al compás con el que yo forzaba su ojete.
-No pares cabrón- gritó al sentir que disminuía la velocidad de mis acometidas-
-¡Eres una puta calentorra!- le solté a la vez que le daba un fuerte azote en su culo.
Mi ruda caricia lejos de molestarla, la excitó mas y comportándose como una perra en celo, contestó:
-Lo soy y mi marido no lo aprovecha.
Sus palabras azuzaron el morbo que sentía por estar dando por culo a esa infiel mujer y alternando de una nalga a otra, le fui propinando sonoras palmadas en su trasero cada vez que sacaba mi pene de su interior. Para entonces, mi prima ya tenía el culo completamente rojo y dejándose caer sobre la camilla, empezó a estremecerse al sentir los síntomas de un orgasmo.
-¡No dejes de follarme!- aulló al sentir que el placer asolaba su interior.
Su actitud sumisa fue el acicate que me faltaba y cogiendo sus pezones entre mis dedos, los pellizqué con dureza mientras usaba su precioso culo como frontón. Al gritar de dolor, perdió el control y agitando sus caderas se corrió.
Los alaridos que sirvieron de música de fondo a su orgasmo, me hicieron concentrarme en mí y forzando su esfínter al máximo, seguí violando su intestino mientras Luisa no dejaba de gemir. Fue entonces cuando no pude más y compartí con ella su placer, vertiendo la semilla que había venido a buscar en el interior de sus intestinos.
Agotado y exhausto, la hice a un lado y me senté sobre la camilla para descansar. A los cinco minutos, mi prima se sentó en mis rodillas y luciendo la mejor de sus sonrisas, me preguntó:
-¿Tienes algo que hacer este fin de semana?
-¿Por qué lo preguntas?- contesté.
Soltando una carcajada, respondió:
-Cómo no va a estar mi marido, he pensado que me podrías repetir este tratamiento… ¡En mi cama!


El relato reótico es de pornografoaficionado.com/relato-erotico-mi-prima-venia-a-prenarse-y-salio-con-el-culo-roto-por-golfo/








El relato erótico que sigue a continuación no tiene relación con las fotos porno del post.








GIF porno sexo anal












Espero que hayan disfrutado de este post dedicado a los culos o a los culos bien cogidos o por lo menos culos cogidos.











Superpost en SexAdictos.XXX


Más PENDEJAS

Más MILF y MADURAS

Más CULOS y TANGAS

Más TETONAS

Más CULONAS y NALGONAS

Más SEXO ANAL

Más RUBIAS y MOROCHAS

Más NEGRAS y MORENAS

Más PAREJAS SWINGERS

Más GANG BANG













BUENAS COGIDAS o BUENAS PAJAS! (eviten el aborto, cojan por el orto)

Otros posts que te van a interesar:

0 Comentarios


Cargando comentarios espera un momento...
No tienes permisos para comentar.

Para poder comentar necesitas estar Registrado. O.. ya tienes usuario? Logueate!
Ir al cielo